Seducciones

He estudiado muchos años, y estas han sido mis hisorias de seducción, que me acompañan y me definen.

De pequeña en la escuela sentía pasión y belleza por la palabra y la filosofía.
Y se me quedó en el corazón, aportando valor, la bonhomía y la excelencia de mano del Padre Sans y de Xavier Melgarejo
Y en aquella época yo ya quería ser mejor.

Estudiando Comunicación en la Universidad Ramon LLull, la autoexigencia cobró sentido.
Y puse en mi horizonte la sabiduría sencilla de Francesc Torralba.

Estudiando Psicología, en la Universidad de Barcelona decidí, sin darme cuenta, que de mayor quería pensar y hacer pensar.
I estos dos propósitos los puse en mi misión.

Estudiando Educación Emocional en la UB descubrí a mi maestro y mentor, el mejor, Rafel Bisquerra, de quien he aprendido a trabajar científicamente y a hacer lo que quiera y crea, pero bien hecho.
Y me lo he puesto en el bolsillo, es la primera llamada que hago, y la primera respuesta que recibo.

I seguía queriendo ser mejor.

Estudiando Terapia Cognitivo Social, en la UB, de la mejor versión de Manel Villegas observé qué era estar presente.
I empecé a incorporar a mi vida el vicir con presencia y conciencia.
I en un pequeño congreso de arte y psicologéa sentí el impacto de la creatividad en los procesos de cambio.
Y ya que crear con las manos y el cuerpo llega más allá de donde llega la razón, me lo guardé como metodología.

En la Universidad de Pennsylvania, Tal Ben-Shahar me impregné de la felicidad posible.
Y la cogí con las dos manos, con pasión y la convertí en mi visión.

Y sigo queriendo ser mejor, e inspirando a otros en su “mejor”.